El apetito de riesgo es la cantidad y el tipo de riesgo que tu empresa está dispuesta a aceptar para cumplir sus objetivos. No es un documento de relleno: es la decisión, aprobada por el máximo órgano de la compañía, que le dice a todos —gerentes, contadores, oficial de cumplimiento, personal operativo— hasta dónde se puede asumir en desarrollo de la actividad de la empresa. 

¿Qué es el apetito de riesgo de una empresa?

El apetito de riesgo es el nivel de riesgo que una organización decide asumir, de forma consciente y documentada, para alcanzar sus metas de negocio. Se fija antes de operar, no después del problema, y marca la frontera entre lo que la empresa acepta como parte normal de su actividad y lo que considera inadmisible.

Piénsalo así: una empresa de exportación acepta cierto riesgo cambiario porque sin él no vende afuera; pero puede declarar que no acepta ningún riesgo de vincularse con clientes sancionados o en listas restrictivas. Ambas son decisiones de apetito de riesgo, una con margen y otra con tolerancia cero.

¿En qué se diferencia de la tolerancia y la capacidad de riesgo?

Estos tres términos se confunden todo el tiempo, y confundirlos produce políticas que nadie puede aplica. 

Concepto

Qué responde

Partes de la organización que conocen

Apetito de riesgo

¿Cuál es la exposición al riesgo que la empresa esta dispuesta a asumir en el desarrollo de la actividad? 

Junta directiva.

Alta dirección. 

Toda la organización, en todos sus niveles.

Tolerancia al riesgo

¿Cuál es la variación máxima aceptable por la empresa respecto al apetito de riesgo? 

Junta directiva.

Alta dirección.

Quien o quienes sean encargados de gestionar los riesgos.

Capacidad de riesgo

¿Cuál es la cantidad máxima de riesgo que la empresa es capaz de absorber en la búsqueda de las metas del negocio? 

Junta directiva.

Alta dirección. 

Errores al definir el apetito de riesgo.

En el escenario donde un consultor externo redacta el apetito de riesgo de la empresa, la junta lo aprueba sin discutirlo y nadie lo vuelve a mirar, no genera una verdadera prevención del riesgo. Lo cual al momento de materializarse alguno de los riesgos, dependiendo de su calidad y naturaleza puede incluso llevar a que se deban asumir responsabilidades por parte de la sociedad y de sus integrantes. 

Cada empresa tiene umbrales, sectores y órganos distintos, y una declaración copiada de otra compañía suele fallar justo cuando se necesita. Si quieres que un abogado revise si tu empresa está obligada y te ayude a redactar y aprobar el apetito de riesgo, , en Legal Aid lo hacemos como parte del plan empresarial.